Año nuevo...


El 2010 fue un año ejemplar en cuanto a las condenas a los represores de la última dictadora en argentina, por poner un ejemplo, tanto Jorge Rafael Videla como Luciano Benjamín Menéndez recibieron la condena de Prisión Perpetua e inhabilitación perpetua en cárcel común.

La primera reflexión que tenemos que hacer a la hora de definir la palabra autoridad es que no es lo mismo que autoritarismo aunque muchas veces se utilicen como sinónimos. El concepto de autoridad, se asocia frecuentemente al poder, influencia y liderazgo, tal diversidad se debe, en parte, a su origen, el término autoridad es una vieja palabra latina ´auctoritas´, sinónimo de poder legítimo y no ha sido un término peyorativo, contrariamente al vocablo autoritarismo, utilizado hoy en forma despectiva.

En el campo político, el adjetivo “autoritario” y el sustantivo “autoritarismo” que deriva de él se emplean en tres contextos: la estructura de los sistemas políticos, las disposiciones psicológicas relacionadas con el poder y las ideologías políticas. En los sistemas políticos, se suele llamar autoritarios a los regímenes que privilegian el aspecto del mando y menosprecian el consenso.

En sentido psicológico, se habla de personalidad autoritaria para indicar un tipo de personalidad centrada en la disposición a la obediencia ciega a los superiores y al trato arrogante con los inferiores jerárquicos o a los que están privados de poder.

En cuanto a las ideologías autoritarias, son aquellas que niegan de manera decidida la igualdad entre los hombres, hacen énfasis en el principio jerárquico y exaltan a menudo algunos elementos de la personalidad autoritaria como si fueran virtudes.

Desde el punto de vista de los valores democráticos el mayor logro de cualquier gobierno debería ser establecer equidad, paz social, respeto e igualitarismo democrático sin llegar al autoritarismo, la censura o la represión. En año de elecciones esperemos que esto se logre.